¿Para qué un Círculo de Mujeres?

Cobrando fuerza y alegría. Acoger, Compartir, Crecer
Mònica Lapeyra Pertussini

¿Para qué un Círculo de Mujeres?

Parece ser que cada vez interesa más el modo de pensar, sentir y hacer de las mujeres. De la parte femenina, más exactamente. Se equiparan los cargos de responsabilidad, los sueldos a los de los hombres. Se equilibran en número en las organizaciones. Se valora la capacidad y amplitud de la mirada, la sensibilidad...

Más allá de esa tendencia social que fluye (en algunos contextos, no en todos, es cierto), desde siempre las mujeres se han reunido para hablar, compartir, expresar emociones y dificultades, darse apoyo. Hay muchos ejemplos a través de la historia y de las diferentes culturas.

Incluso algunos científicos afirman que las mujeres somos más longevas porque nos reunimos y hablamos de nuestras emociones, nuestras vivencias...

Esa tendencia natural a reunirnos, que se ha visto truncada por factores diversos (culturas que reprimen a las mujeres en sus casas o les impiden vestir como quieren o estudiar, o culturas en las que las mujeres trabajamos mucho y olvidamos nuestros encuentros rituales y sanadores) están siendo recuperados por esta forma de encuentro que llamamos CÍRCULO DE MUJERES.

Para nada es algo que se cree contra los hombres. Al revés. esta frase define muy bien: 

LO CONTRARIO AL PATRIARCADO
ES EL CÍRCULO.

 

Jean Shinoda Bolen explica en su libro El millonésimo círculo: cómo cambiarnos a nosotras mismas y al mundo cómo cuando una acción se da en muchos lugares de la tierra a la vez, da un salto cualitativo y se convierte en parte de la cultura.

En nuestros Círculos de Mujeres compartimos desde la escucha, el respeto, la confianza y el no-juicio.

Si estas 4 actitudes relacionales pasaran a formar parte de la cultura... ¿no sería maravilloso?

Cómo funciona un Círculo de Mujeres

Las mujeres que formamos parte del Círculo, nos turnamos para hablar. Nos sentamos, óbviamente, en forma de círculo: así nos vemos las caras y mejoramos la retención. También porque la energía potente y el sostén consistente del Círculo no se consigue con ninguna otra forma geométrica.

Lo hacemos bajo esas consignas de respeto, escucha, no juicio y confianza. Nos escuchamos con verdadero interés y aprendiendo. No estamos ahí para aconsejar, ni opinar. Sólo para escuchar y acompañar.

La sinceridad y la confidencialidad son la base del Círculo. Hay un pacto entre las que participamos de guardar todo lo que ahí aparezca.

Los turnos se suceden con la entrega del Bastón de la Palabra, que es el símbolo del testigo para saber que es tu momento.  

En diferentes momentos tal vez alguien se emociona. O tal vez nos hace reír a las demás. O quizás al final nos tomamos de las manos, o bailamos con ganas una música llena de alegría y vitalidad. O, como sucedió en nuestro último Círculo, una de las participantes nos regala un solo de ópera que nos pone los pelos de punta a todas... 

Hay una parte improvisada, otra un poco más preparada, porque aunque proponemos un tema para cada uno de los Círculos, el discurso fluye y se convierte en aquello que cada mujer necesita expresar. 

Y las demás... escuchamos.

Si quieres saber más sobre los Círculos de Mujeres y participar en uno de ellos, escríbeme a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

En enero retomamos los encuentros en @pnlbarcelona.

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